viernes, 6 de julio de 2007

Incienso

Pertenecía, como tantas otras cosas, al pasado, a un tiempo incierto que existió pero que ahora parecía borroso. El recuerdo era tan vago como real. De repente, las noches de incienso de aquella habitación pintada de granate volvieron y todo ese denso humo se condensó entre ellos. Cerró los ojos y vió sus manos desnudándola despacio. Las imágenes del pasado se mezclaban con sensaciones del presente y era como si a las diapositivas de su recuerdo les faltaran trozos.

...sus pechos en sus manos, su mirada vacia, sus piernas en su cintura...

"Ya no hueles a incienso", murmuró.
"Los tiempos del incienso están lejos... aunque, ahora mismo, es como si todo volviera", contestó ella.
"El incienso también".
Ella asintió con un susurrado si.

Hubo un silencio.

"Esencia de Lujuria", de repente dijo ella mirándolo a los ojos. Él miró sin entender. "Se llamaba así aquel incienso. ¿Sabes? Derruyeron esa casa... me pareció que se llevaban algo de mí con ella. Me acordé de tí aquel día".
"Yo llevo diez años acordándome de tí".
"Nunca debiste enamorarte de una puta".

Pero solo ella lo miraba así. Sin pasado, sin presente, sin futuro y, sobre todo, sin cadenas que pudieran atarlo. Nunca supo más de ella que lo imprescindible, aunque, todo lo que le confió en ese pasado incierto lo hacía sentir vulnerable. Ella, solo lo cobró el día que lo conoció y pocos días después le volvió a poner el dinero en la cartera mientras dormía. Ese mismo día tomó prestada una moneda que él nunca echaría en falta.

...su lengua acaricia la suya lentamente, buscando la lentitud precisa con la que el tiempo se detiene. Ella, desnuda, lo abraza fuerte. Sus besos saben a incienso, su cuerpo sabe a incienso. Se refleja en sus pupilas, la desnuda una vez más, la recorre con sus manos...

Su mirada sigue estando vacía.

"¿Vas a volver a marcharte?".
Ella lo mira: "Aún estoy aquí. No podemos cambiar nada ya. No serviría de nada".
"Ven a mi casa".

Entre el humo del incienso desapareció.

La echa infinitamente de menos pero el miedo a depender de ella hará que no la busqué nunca más. Ella siempre lo recordará pero sólo él puede volver a encontrarla.

1 comentario:

cOxbell dijo...

..gracias, igualmente por la respuesta! un abrazo